viernes, 16 de diciembre de 2016

Si quieres hacer reir a Dios cuentale tus planes


Sin afán religioso, el otro día escuchaba sobre lo que debió haber sentido Noé cuando Dios le dijo que hiciera un arca y congregara a todas las especies de animales y a los suyos porque vendría una gran tempestad. De seguro, empezando por su esposa e hijos, fue el hazmerreír de todos. Luego, al esperar tantos años, no dudo que él mismo haya pensando que se había vuelto loco. Pero no, porque todo pasó tal se le había dicho.

Su obediencia, capacidad para escuchar a la vida, Dios, la energía, la fuente, el universo -como quieras llamar a eso superior que le habló— es digna de admiración, así como es mínimo rendirle un aplauso de pie a su Fe. Sí, esa que tantos decimos tener pero que si existiera un aplicación para medirla, como se mide el porcentaje de pila del celular, cuidado y la mayoría andaríamos en números rojos de la baja carga de Fe que tenemos.

Muchas veces, casi a diario, olvidamos que absolutamente no tenemos el control de nada de lo que vinimos a aprender en nuestra experiencia humana. (Si lo tuviéramos sería bastante aburrido de hecho, sería una vida sin emoción, sin retos, sin aprendizaje). Pasamos aferrados tercamente a nuestra voluntad. Sentimos, creemos y asumimos que lo que nosotros pensamos es lo único que debe manifestarse en nuestras vidas; cuándo y cómo nosotros deseamos.

La frustración, que apuesto has sentido en algún grado y en uno, varios o muchos momentos de tu vida, tal cual yo lo he vivido, es cuando las cosas no salen de esa forma que planeamos y la vida te hace esperar o te lleva por otro lado. No, bueno, hay que ver nuestras reacciones que varían desde rayando en la desesperación, la tristeza, la congoja y la depresión.

Pero, ¿quién nos dijo que tenía que ser como nosotros decimos?, ¿en donde está el papel firmado con tal sentencia y garantía? La única firma que Dios ha puesto en nuestra vida es la de prestárnosla y la de haber depositado deseos en nuestro corazón que es lo que Él desea que realicemos. Sí, es su plan el que vinimos a realizar, no el nuestro.

El porqué la mayoría de las personas experimentamos esa frustración por no recibir lo que nosotros creemos que nos corresponde en todas las áreas — personal, profesional, de relaciones, amistad y otras—, es muy simple: porque hemos perdido la Fe.

Y no es que voy a entrar en temas religiosos, que yo honestamente con la religión no me llevo, pero sí con Dios o al menos algo superior a nosotros. La mayoría nos decimos hombres de Fe, pero, la mayoría también lo somos de la boca para afuera. Nuestro corazón está “pensando” terca e intensamente en todos los deseos que nosotros mentalmente, por compararnos con los demás, gracias a la influencia del marketing, por falta de auto y otras situaciones, hemos creado. Ya no creemos en lo que deberíamos de creer. Creemos en lo que creemos nos conviene.

Por ejemplo: las relaciones de pareja son tan complicadas actualmente. En la época de mis abuelos, casarse era “para toda la vida”. Te fuera como te fuera, desarrollabas esa tolerancia y capacidad de siempre buscar una solución, una salida para permanecer juntos. Yo no digo que deba ser así siempre y que debas aguantar hasta la tumba situaciones que ya sabemos que es mejor no alojar en nuestras vidas, pero tampoco creo que la opción sea tomar una relación como si fuera una prenda de vestir, que quizás a la primera o a la segunda puesta ya no nos gusta y la tiramos. Las personas no encuentran una relación estable, en gran parte, por esa razón, porque ahora tienen poca tolerancia hacia desarrollar un proyecto de vida junto a alguien y todo lo que implica, tienen poca Fe o nada, en lo que juntos son capaces de desarrollar, compartir, crear y avanzar. Y pues sin Fe, no llegamos a ningún lado. No tienen Fe, porque no esperan nada, entonces les da igual.

La Fe, además, va más allá de las palabras, en consecuencia con las acciones. Todos quieren una pareja y una relación de cuento de Disney donde fueron felices para siempre, pero de decirlo no pasan y pues nada en la vida se sostiene de palabras, sino de que de hechos.

Una gran ausencia de Fe, la estelar después de la que no permite lograr o consolidar una relación amorosa, es la en sí mismos. La gran mayoría de las personas no logra las metas personales o profesionales que desea alcanzar porque dicen tener Fe, si es que son conscientes de que hay que tenerla, pero no la viven, no hacen nada por nutrirla y ser consecuentes con y si ellos mismos no creen en ellos, ¿por qué los demás habrían de creer?

Muchas personas tienen carencias económicas por falta de Fe, así de simple. No se asumen ni descansan en saber que una fuerza superior, les proveerá de todo lo que necesitan. No tienen fe y desesperan. En vez de moverse en fe y accionar en la búsqueda de esas puertas que significan un trabajo, un salario mensual o ingresos extra, se dedican a lamentarse. Y vaya que puedo dar fe, precisamente de esto: cuando en algún momento la cuestión económica se puso cuesta arriba quizás algunos días salía al trabajo sabiendo que no tenía dinero para la comida porque el que había era para los pasajes, entonces, decidí no afanarme; bien decían que Dios proveía y en efecto, esos días no faltaba quien me dijera: “toma mi almuerzo porque voy a ir a comer afuera,” o alguien me invitaba a comer o bien, mis padres me llamaban para decirme que me habían depositado tal cantidad de dinero para que tuviera con qué comer. Yo tenía Fe, no me angustiaba y todo se fue solucionando un día a la vez. Yo, en esa situación decidí tener Fe.

A la Fe la definen como: “la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”. Y así es. La cosa es entender que para tener Fe, necesitamos tener esperanza y la esperanza se crea con lo que se nos dice o se nos promete. Por ejemplo: cuando un padre o una madre le dice a su hijo que cuando acabe con toda la comida le dará el postre que tanto le gusta, muchas veces el niño se desespera y sin acabar dice que ya terminó, que no quiere más, que ya quiere el postre. Esos somos nosotros cuando nos frustramos, queremos evadir el aprendizaje que la vida nos ofrece llegar a donde deseamos y punto. Quisiéramos evitar nuestro recorrido de aprendizaje y que nos llevaran en un helicóptero a la meta.

Pero cuando esto sucede, el padre o la madre le hacen saber a su hijo que no, que hasta que acabe con todo lo que hay en el plato, le darán el postre. Un niño obediente acaba y cuando lo hace obtiene su recompensa, no se desespera porque confía en la palabra de sus padres. Tiene Fe, basada en la esperanzas de las palabras de sus progenitores. Mientras, nosotros esperamos muchas veces que sucedan las cosas que deseamos y no las que son parte de nuestro Plan Divino, por eso es que nos dedicamos al berrinche al ver que nada sale como planeamos. Pero nadie nos dijo que eso era para nosotros. De hecho muchas veces nos afanamos tanto que la vida permite que lo obtengamos y cuidado y no se ha convertido eso tan deseado en un tormento y en algo que terminamos sacando de nuestras vidas... Como bien dicen: “Si quieres hacer reír a Dios cuéntale tus planes.”

Ahí esta otro detalle, debemos escuchar en nosotros qué es lo que se nos ha prometido, cuales son esos postres que nuestro padre, que la vida, el universo, nos promete, qué es lo que la vida quiere de nosotros para, sobre eso, confiar, desarrollar la esperanza y saber que llueva, truene o relampaguee, vamos a recibirlo. Eso es Fe y hace que tengamos una vida plena, sin ansiedad, porque sabemos que vamos a recibir lo que merecemos. Y porque vamos dando los pasos para lograrlo, pero porque tenemos la confianza, la esperanza de que se nos ha prometido. Como no hay duda, como lo sabemos aún cuando no lo hemos visto llegará a nuestras manos, caminamos tranquilos.

Ahora bien, ¿cómo escucharte? Eso tú lo sabes mejor que nadie. Recuerdo que desde niño yo tenía claras algunas situaciones que a través de las décadas la vida me ha ido concediendo. Todavía tengo algunas pendientes, no todos los deseos de mi corazón han sido concedidos y precisamente porque me desespero y pierdo la Fe en ocasiones, porque soy tan humano como cualquier otro, es que escribo este capítulo, porque quizás al igual que tú, yo necesito recuperar, aumentar, trabajar y vivir en Fe.

Lo mejor es que aunque digan que es malo mirar atrás y no tiene sentido, si lo hacemos, nos damos cuenta, que después de todo, la vida, Dios, el universo, la luz, la energía -como le llames—siempre nos termina dando eso que nos prometió, que sentíamos que lograríamos; siempre logramos salir de aquello que en su momento no sabíamos como íbamos a resolver. En ocasiones, lo concedido hasta supera lo que pedimos.

Así, he comprendido que aunque decretar, pensar y actuar positivamente es bueno, todo lo que decretes, visualices, pienses y desees, debe ser sobre algo prometido, que tú sientes que la vida te entregará, porque por ejemplo, por más que yo decrete, visualice y haga todo positivamente para decir que voy a sacar un disco, que cuando salga será un hit en ventas y que haré un concierto al lado de Beyoncé, U2 y Madonna, tengo claro que no va a ser, —no porque yo sea negativo y no crea en mí—sino porque ese talento no se me dio, pero tengo otras capacidades que me hacen único, como tú las tienes también. Así que es bueno tener claro sobre qué vamos a tener Fe y no olvidar de dónde proviene, de donde brota nuestra esperanza. Recuerda que difícilmente podemos tener Fe si todo lo queremos a nuestro modo. Si no sueltas, no recibirás, hasta que sueltes el afán porque las situaciones sean como tú dices o crees que deben de ser.

Es maravilloso entender esto porque si estás dispuesto a escuchar y recibir mensajes, estos te empiezan a llegar. Simplemente pídelos y abrirás un libro y te asombrarás cómo te dice algo relacionado con eso que deseas; inesperadamente alguien te hará un comentario sobre el tema; verás una película que habla de eso que anhelas, te encontrarás con alguna publicidad al respecto o escucharás una canción que deja claro algo sobre eso que deseas. Claro, insisto, si es que se trata de un deseo que fue depositado en tu corazón al venir a esta experiencia humana y no simplemente de un capricho que tienes. Tú sabes bien cómo diferenciar, porque podrás engañar a los demás pero no a ti mismo.

El otro día leía algo hermoso. “Dame, Señor; lo que tú sabes me conviene y yo no sé pedir”. Empieza por ahí, por tener la humildad de saber que no es lo que tú digas, sino lo que la vida tenga para ti. Enfocarnos y aferrarnos a que debe ser lo que nosotros deseamos solamente nos hará que pasemos momentos de desesperación en medio de nuestro berrinche, que no es más que una elección propia, como todo en la vida.

¿Cuántas personas han enfrentado un diagnóstico médico nada alentador, pero con Fe en sus corazones, sabiendo desde lo más profundo de su ser que todavía no les toca abandonar esta tierra se recuperan? Simplemente, alimentan la esperanza de lo que saben, lo que sienten, en cierto modo es una certeza de que todo estará mejor y lo logran, porque lo que pides se te concede. Pero si pides bien. NO veo a todos pidiendo un Ferrari afuera de sus casas y cuidado y la vida te sorprende hasta con un auto mejor.

Lo cierto es que como reza el dicho: “La fe mueve montañas, pero es más fácil mover una montaña de tierra que mover una montaña dentro del corazón”. Escucha tu corazón, depende de ti, deja los ruidos externos, todo lo que digan y opinen los demás y déjate llevar por el mundo de la mano de la Fe.

Yo no te digo que pierdas la ambición en lo que deseas, solamente que sepas a dónde enfocar tus energías y que no las pierdas en situaciones que no puedes controlar, y que si confías y tienes Fe se te van a dar, la vida te va a ser más placentera.

En vez de desgastarte por tratar de convencer a Dios y a todos los demás de querer hacer las cosas a tu manera, convéncete que en tu vida todo está trazado y si te afanas en algo que sea por escuchar, entender y llevar a cabo eso que la vida, Dios, el Universo, desean para ti. Es más fácil que desgastarte queriendo cambiar al mundo y frustrándote porque las cosas no salen a tu manera.

Recuerda que la desesperación dice “¡corre, haz algo!”; la angustia dice “¡dalo todo por vencido!”; pero la Fe dice “¡espera y confía!”. Convierte tus temores en gozo ¡y aprende a tener fe!

¡Y recuerda: a sonreír, agradecer y abrazar la vida!

viernes, 9 de diciembre de 2016

UNA HISTORIA VIVIDA


Recuerdo cuando era niño soñaba con tener una gran vida, me enfocaba mucho en ser un gran padre de familia, un gran esposo, un gran hijo, un hombre hecho y completo; hasta mis maestros de la escuela le decían a mi madre “este niño no es como los demás será alguien grande y especial al crecer”; pero, ¿qué me hacía tan especial? ¿Por qué era tan diferente a los demás niños? pues mi corazón deseaba ayudar a las personas, no solo soñaba con tener una vida cómoda y de lujos, también había dentro de mí un deseo enorme por ayudar a las personas que sufren, aquellos olvidados por la vida, aquellos que ya no sueñan con un mañana porque perdieron su esperanza por circunstancias económicas como la pobreza o sociales generadas por la pérdida de los valores humanos y sumergidos en una sociedad donde es común los matrimonios separados, hijos abandonados por sus padres o enfermedades con las cuales debe vivir el resto de sus vidas padeciendo dolor y tristeza. 

Crecí en un ambiente familiar caótico donde todos los días solo había discusiones, no había comunicación, los conflictos eran el pan de cada día, no tenía amigos, era el llanero solitario, en la secundaria sufría el bulling de mis compañeros de colegio, y estaba
marcado por las injusticias y la pobreza; realmente estaba acabado, desgastado, sin ganas de vivir, y al crecer me enfrente con un mundo mucho más cruel, me di cuenta que un trabajo no te da dinero suficiente para comprar una casa o vivir económicamente cómodo.





Mi título de bachillerato solo me servía para conseguir trabajos de salario mínimo y de bajo nivel. Podía observar que esos que me hacían bulling en la secundaria tenían mejores vidas, conseguían mejores trabajos y conquistaban a las mejores chicas, las más hermosas y mujeres de buena familia. Decía dentro de mi:
 “porque tuve que nacer con un buen corazón, tengo que ser malo, a los malos les va bien, en este mundo solo siendo malo tendré todo lo que quiero” decidí ser malo y adivinen “ me fue pésimo” porque era algo así como un malo-bueno siempre que quería hacer algo malo sentía culpa me sentía infeliz era como negarme a mí mismo hasta que un día paso algo que le dio un rotundo giro a mi vida…………………………………..   

viernes, 2 de diciembre de 2016



MADUREZ ESPIRITUAL
Hebreos 5:14
Introducción:
La vida de los seres humanos, está llena de diferentes etapas o tiempos donde vivimos y actuamos de diferentes maneras. La vida de los seres humanos empieza desde su concepción, pasando la gestación, nacimiento, niñez, pre-adolescencia, adolescencia, adulto joven y maduro. Vejez y muerte. En cada etapa de nuestra vida actuamos de diferentes maneras y somos autosuficientes o dependientes de otras personas.
La palabra de Dios dice que los cristianos deben dejar de ser niños que aún necesitan de la leche líquida, haciendo referencia a la edad inmadura y totalmente dependiente de los seres humanos. Dios quiere que sus hijos crezcan, no de altura, sino en conocimiento, en comportamiento que dejen de ser niños en la fe y se conviertan en adultos maduros espiritualmente hablando. Hebreos 5:13-14 
El alcanzar madurez espiritual es importante para un cristiano. Todos sabemos y entendemos que hay diferentes tipos de cristianos, los hay maduros, los hay inmaduros pero Dios no desea cristianos inmaduros los quiere maduros.
a)  La madurez.
En el mundo conocemos la madurez de la persona adulta porque no actúa como niño, no es malcriado, no dice necedades, actúa con mucho equilibrio, con mucho sentido común, con mucha templanza. No anda actuando como un niño. La madurez espiritual  tiene cierta semejanza pero la madurez se alcanza por el conocimiento de la palabra de Dios y entendiendo lo que está bien o mal para Dios y por consiguiente se actúa, se vive, se habla como un adulto espiritualmente maduro.
La palabra madurez significa en la biblia completo. El cristiano maduro es un cristiano completo espiritualmente, entiende la palabra de Dios y vive de acuerdo a ella. Un cristiano completo no necesita que le repitan siempre los mismos temas básicos, temas que recibió en sus primeros meses de vida espiritual. Ya esos temas los conoce y los domina y los practica. No es necesario estar hablándoles constantemente del pecado, del compromiso, del amor a los hermanos, de dejar el viejo hombre y renovarse en el espíritu, etc. Sino que necesita alimento sólido, estudio y discernimiento de la palabra en temas más profundos, porque lo primero lo practica. Pero el que no ha madurado siempre necesita estar enseñándoles de los mismo, porque no avanzan, no crecen, no maduran, no son completos.
b)  Características de un cristiano maduro.
Las cualidades de un cristiano maduro, deberíamos desear alcanzarlas. Dios quiere cristianos maduros.
a)  Discernimiento del bien y el mal.
En hebreos 5:14 habla de que los que han alcanzado madurez tienen los sentidos   ejercitados, entrenados en evaluar, entender lo que es bueno según Dios y lo que es malo para Dios. De tal manera que entienden, comprenden lo que deben hacer y lo que no deben.
Cuando Salomón le pidió a Dios sabiduría una de las cosas que menciono era el discernir entre el bien y el mal para guiar al pueblo. 1 reyes 3:7-9  Dios desea que tengamos la capacidad de discernir, en todo, no solo en lo que me gusta de la palabra de Dios sino también en lo que no me gusta.
A los sacerdotes, Dios les dio la responsabilidad de discernir en lo bueno y lo malo y también el deber de enseñarle al pueblo. Levíticos 10:8-11  
b)  No son tardo para oír.
Una persona tarda para oír, es aquella que se le repite lo mismo una y otra vez, pero no lo retiene, no lo aguarda sino así como la escucho así la desecha. El tardo para oír es un cristiano que crece espiritualmente muy, muy lento. Pasa los años y sigue siendo casi igual no mejora mucho. El viejo hombre que debe desechar nunca lo abandona. Hebreos 5:11
Los tardos para oír después de muchos años aun necesitan que se les este enseñando lo mismo, no han crecido para ser maestros de otros, porque muchas veces no son buen ejemplos. Hebreos 5:12 
En el camino de la fe son recién nacidos, no crecen y tal vez nunca crecerán. Siempre se le debe estar explicando lo mismo, lo básico.
c)   Tiene la mente de Cristo.
Un cristiano maduro tiene la mente de Cristo, porque tiene conocimiento de la palabra y la práctica, obedece y cambia su antigua manera de vivir. 1Corintios 2:6-8 
No tiene la sabiduría del mundo sino la de Dios, la de Cristo, su palabra. 1 Corintios 2:12-16 
El espiritual puede juzgar todas las cosas porque tienen el conocimiento, la sabiduría de la palabra de Dios. Por eso tenemos la mente de Cristo. Pero el niño en la fe no tiene la mente de Cristo porque aún no ha aprendido, no sabe discernir entre el bien y el mal.
d)  Tienen cualidades espirituales.
Estas cualidades las ha desarrollado a través de los años, por oír la palabra, retenerla y obedecerla. El conocimiento de la palabra de Dios es vital para nuestra salvación, porque como podemos cambiar sino la retenemos. 2 Pedro 1:3-7 
Para crecer espiritualmente y convertirnos en cristianos maduros es necesario que desarrollemos y cultivemos estas cualidades con diligencia.
La fe que viene por el oír la palabra, creyendo lo que Dios dice en ella.
Virtud, son acciones, actitudes y forma de vida que son consideradas moralmente aceptables y buenas y específicamente representa el ejemplo que cada cristiano da con su manera de vivir.
Conocimiento, no del mundo sino el de Dios. Por esta razón no debemos ser tardos para oír, porque como obtendremos conocimiento.
Dominio propio, un cristiano maduro domina su carácter, su temperamento, su lengua, sus malos deseos y se somete a Dios.
Paciencia, la impaciencia no debe ser una cualidad del cristiano. El cristiano paciente soporta, es misericordioso
Piedad, la piedad es la cualidad de un cristiano de vivir para Dios, actuar para Dios, de someter su voluntad a la de Dios.
Afecto fraternal, aprender a querer a nuestros hermanos, a tenerles cariño, a nuestra familia es muy fácil, pero a los hermanos no están sencillos, pero debemos esforzarnos.  
Amor, el amor divino que no importa si acabamos de conocer a los hermanos, debemos amarlos porque Cristo los ama.
3.  Debemos esforzarnos por parecernos espiritualmente más a Cristo.
Dios quiere que crezcamos, que dejemos de ser bebes en la fe, que dejemos de ser carnales. Que en nuestra vida cristiana vallamos pareciéndonos más a Cristo. Efesios 4:11-13 
Dios  ha establecidos hombres idóneos para que enseñen y ayuden a otros a crecer espiritualmente. Lleguemos a pensar y a creer lo mismo y lleguemos a la estatura de Cristo, que es una meta muy difícil pero que debemos esforzarnos. Efesios 4:14-16 
Conclusión:

No debemos seguir siendo niños espirituales, inmaduros sino cristianos maduros, completos, firmes en la palabra de Dios, creciendo en el conocimiento de Dios y llevando una vida que agrade a Dios en todo.


miércoles, 23 de noviembre de 2016

¿SIENTES QUE EL TREN DE LA VIDA TE ESTA DEJANDO ATRAS?
¿Algunas vez has escuchado esa frase o se la has dicho a alguien?, es“se creen” que están ya mayores y que según ellos ya se les está pasando el tiempo de que alguien especial llegue a sus vidas.
común escucharla en personas que 
Pero ¿Sera que el tren los está dejando?, ¿Sera que se quedaran a forrar Biblias por toda su vida?, ó ¿Habrá alguna oportunidad más para estas personas?
Hoy quiero dedicar este artículo a todas aquellas personas que ya pasan de la edad en donde se considera que supuestamente ya tendría que haberse casado o por lo menos tener un novio con planes de casarse. Para todas esas personas que ya no se creen jóvenes y que creen que ya no tendrán una oportunidad mas, hoy dedico este articulo en especial.

¿POR QUÉ CREERSE VIEJO?

Las últimas semanas me han escrito y he tenido contacto con varias personas que creen que su tiempo se les está pasando, que el tren del amor los está dejando y que todavía no encuentran a su Adán del cual anhelan ser la ayuda idónea.
Lo curioso de la mayoría de casos es que ¡Ya se creen viejos!, personas que pasan de los veintiséis años, personas que pasan de los treinta y algunos otros que pasan de los cuarenta y que todavía no han encontrado a la persona que llenara sus expectativas.
Yo siempre he considerado a una persona que este soltera o soltero como un joven, tal vez un joven adulto, pero jamás un viejo. ¿Por qué creerse viejo, cuando apenas tienes 31 años?, o en el peor de los casos creerse viejo con apenas veintiséis. Es ilógico pensar que uno está viejo como para poder encontrar al amor de nuestra vida.
Y es que el hecho de ver a tus amigos de tu generación ya casados, con hijos y con una familia estable te hace pensar que el tren te está dejando o que simplemente tú no naciste para esto. ¡Qué error más grande! Creer que no naciste para esto, cuando Dios mismo dijo: “No es bueno que el hombre este solo”. Dios conoce las necesidades humanas en todo sentido y por ello tuvo a bien regalarnos lo que ahora conocemos como ayuda idónea, esa persona especial que Dios la trabajo para llenar y sobrepasar tus expectativas, esa persona que llegara en algún momento de tu vida.
Tú no estás viejo para el amor, para el amor jamás se está viejo, ni para que Dios conteste peor. En la Biblia vemos hombres que ya eran de avanzada edad pero que no quedaron solos, el tren no los dejo, un ejemplo claro de esto es Booz aquel hombre que era recto delante de Dios, abuelo de Isaí padre de David. (Rut 4:18-22)
Booz era un hombre mayor que por ser pariente cercano del difunto esposo de Rut tenía la oportunidad de redimir a Ruth para restaurar el nombre del difunto. La Biblia no menciona que este hombre estuviese casado, pero sí que era un hombre mayor que no se consideraba joven, pues al ver el interés de Rut porque él la redimiera, Booz dijo: “Y él dijo: Bendita seas tú de Jehová, hija mía; has hecho mejor tu postrera bondad que la primera, no yendo en busca de los jóvenes, sean pobres o ricos”. (Rut 3:10)
Y es que Booz estaba alabando la decisión de Rut de preferirlo aun con una edad en donde él no se consideraba joven, en lugar de ir y buscar alguien realmente fuera más joven que él.
Este es un ejemplo de que la edad no tiene nada que ver en el hecho de que en su tiempo Dios enviara a una persona que te escogerá, no por lo muy bonito que seas, ni por la edad que tengas, ni por los bienes que poseas, sino porque Dios la enviara a tu vida para que te ame tal y como eres y para que viva contigo el resto de tu vida.

SIEMPRE HAY UN VAGON PARA CADA UNO.

Algo importante que debemos saber es que el tren nunca deja a nadie, siempre hay un vagón para cada uno, que a lo mejor no llega en el tiempo que nosotros quisiéramos es una cosa, pero que ese tren está programado para pasar en el tiempo indicado por Dios para que podamos abordarlo es un hecho.
Estoy seguro que tu pasaje ya esta comprado, y la hora y el día especial ya está programado, lo único que falta es no echar a perder ese pasaje, sino que debes de tener paciencia y no desesperarte, que la edad no te sea un motivo para tomar decisiones desesperadas que como consecuencia te puedan llevar a un fracaso rotundo en tu corazón. Que la presión de las personas, familiares, amigos y hasta hermanos de tu congregación no te lleven a tomar decisiones equivocadas que tu corazón no sienta, sino que sea por simple compromiso con la gente que te presiona, puesto que si te dejas presionar y por eso actúas, créeme que no te ira muy bien.
Es bonito comprender que el vagón de tu tren del amor pronto llegara, y es que a lo mejor lo has escuchado desde hace muchos años, lo has leído muchas veces y hoy por hoy crees rotundamente que el tren ya paso sobre tu vida y que tu oportunidad se esfumo, pues déjame decirte que estas equivocada o equivocada, el tren JAMAS deja a nadie, sino que somos nosotros los que lo esperamos antes de la hora que tiene programada y por ello nos toca esperar demás, pero Dios que es Fiel nos dará a la persona indicada que El considere que es idónea para nosotros.
Pero para comprender esto hay que tomar una actitud diferente entre las cuales te aconsejo lo siguiente:
Primero, NO SEAS NEGATIVISTA: Hay personas que son súper ultra recontra negativos, creen que las cosas nunca serán porque ellos dicen que nunca serán, todo lo que quieras decirle para darle ánimos les parece totalmente lo contrario, si tú dices blanco, ellos lo ven negro, si le dices alto, ellos dicen pequeño, son totalmente negativos a TODO. Y lastimosamente con esa actitud difícilmente comprenderás los planes de Dios para tu vida. Ante esto, ¿Sera que estás sola o solo por lo negativo que eres?, seguramente estás leyendo esto y creyendo que todo es una farsa o que son puras mentiras, eso denota que lo que digo es tan obvio como lo que estas pesando, sin duda eres una personas exageradamente negativa, entonces ¿Cómo Dios podrá actuar en tu vida, si todo te parece lo contrario a lo positivo?, es necesario dejar de ser negativo, aun cuando todo parezca obscuro tenemos que creer que Dios hará pues El tiene la última palabra, lo último que tenemos que perder es la confianza en Dios.
Segundo, NO CIERRES TU CORAZON: Lastimosamente las personas que creen que el tren se les paso, tienden a cerrar su corazón por completo. Dice: “No, no quiero a nadie ya en mi vida”, y realmente no es porque no quieran a alguien, sino que el hecho de haber esperado mucho les ha hecho creer que ya no quieren o no necesiten a alguien, sin percatarse que su corazón muy en lo profundo anhela una persona que sea la compañía perfecta, la ayuda idónea y la mujer o el hombre que siempre soñó. Si tu eres una de esas personas que cierra su corazón y dicen que quieren vivir solos para toda la vida, déjame decirte que tú misma o mismo estas provocando que el tren se tarde más de la cuenta, pues cerrar tu corazón cuando Dios no quiere que estés solo es una decisión desacertada. Sin duda el cerrar el corazón es una actitud de rebeldía frente al tiempo de espera que ha experimentado, es como decir: “Si tu no me lo diste cuando yo lo quería, ahora ya no lo quiero”, ¿Quiénes somos nosotros para reprochar los planes perfectos de Dios?, ¿Quién puede asegurar que es Dios quien no te lo quiso dar cuando tu quisiste?, ¿No será que no has querido ver lo que Dios ha puesto delante de ti?, ¿No será que tu corazón tan duro no ha permitido que el mínimo sentimiento de amor toque a tu puerta?, lastimosamente nosotros somos especialistas en echarle la culpa a Dios, cuando siempre los culpables somos nosotros mismos, con los errores que cometemos y que provocan en nosotros decepciones que nos llevan al enfriamiento y a la poca sensibilidad ante la presencia de Dios y sus planes. A veces los fracasos del pasado crean en nosotros una barrera en donde decimos: “A Dios ya no le permito entrometerse en el amor”, como que si Dios te obligara a que eligieras mal y por eso fracasaste. Los que elegimos mal y por eso fracasamos somos nosotros, Dios siempre quiso orientarnos, pero ni siquiera nos dignamos a consultarle si esa relación que íbamos a iniciar era avalada por El o no, creímos que estábamos haciendo lo correcto y ahora los resultados de todas esa ideas personales en las cuales no tomamos en cuenta a Dios, por eso hoy tu corazón está totalmente cerrado.
La voluntad de Dios es sanar nuestro corazón, es hacernos entender que con cerrarlo no estamos haciendo nada bueno y que lejos de que eso bendiga nuestras vidas, puede causarnos más dolor, porque Dios dice: “Dame, hijo mío, tu corazón, Y miren tus ojos por mis caminos”.(Proverbios 23:26)
Tercero, NO SEAS EXAGERADAMENTE SELECTIVO: Hay personas que piensan que el tren los dejo, pero lo que sucede es que son exageradamente selectivos, quieren encontrar a una personas que para ellos es la PERFECTA y al no encontrarla siguen de solteros a una edad de joven adulto. Y es que nos cuesta entender que si nosotros comenzamos a medir y a ser exageradamente selectivos siempre nos encontraremos con cualidades que no terminan de convencernos en las personas, jamás encontraras una persona perfecta según tu criterio, porque ningún somos perfectos, pero sí algo que se asemeje a la perfección de lo que tú buscas, pero cuando tu no entiendes eso, sino que lejos de entenderlo sigues persistiendo en buscar a una persona súper perfecta, entonces es obvio que los años pasen y tu sigas de soltera o soltero. Dios que te conoce a perfección te dará una persona que El crea que es la perfecta para TUS NECESIDADES no la perfección total que tú andas buscando. Hay una gran diferencia entre que nosotros busquemos la perfección según criterios humanos, y que Dios nos de la persona perfecta para nosotros según las necesidades que El cree conveniente satisfacer en nuestra vida.
Sin lugar a dudas Dios te dará una persona perfecta para ti, que llenara y sobrepasara tus expectativas, pero no esas expectativas exageradas de perfección, sino las que Dios al ver tu corazón y examinarlo detecto que necesitabas. La exageración en la elección nos puede llevar a la equivocación de lo que realmente Dios quiere para nuestras vidas.
Cuarto y último, NO ESPERES QUE UNA VOZ DEL CIELO TE DIGA: “ES EL ó ES ELLA”: Hay personas que aun son solteras porque dicen que Dios todavía no les ha dicho quien es la persona indicada. Y es que esta clase de personas quizá esperan que una voz del cielo se deje oír de entre las nubes y diga “Es ella ó Es el” mientras lo señala con una luz que sale de entre las nubes. ¡No eso no es así!, Eso difícilmente ocurrirá, la forma en la que Dios te dirige no es esa, no esperes voz audible, ni luz en medio de las nubes, sino que tu al orar por esa persona y pedirle dirección al Señor sentirás una PAZ EN TU CORAZON y UNA SEGURIDAD TOTALpuesta por Dios de que esa es la persona INDICADA.
Muchos me preguntan muy seguido: “¿Cómo voy a saber que esa persona es la que Dios quiere para mí?”, yo siempre respondo lo mismo: DIOS PONDRA EN TU VIDA UNA PAZ Y SEGURIDAD TOTAL que no habrá margen de duda, mientras la duda e inseguridad existan, así como también temor de emprender esa relación, entonces eso es señal que aun no hay respuesta o que por lo menos Dios no te ha dado el aval, pues cuando Dios avala algo da UNA PAZ EN TU CORAZON y una SEGURIDAD TOTAL para tomar la decisión que tengas que tomar, convencido totalmente de que Dios es quién te ha de respaldar en esa decisión.

TU TREN PASARA Y TU SUBIRAS SIN PRISA EN EL

Quizá por muchos años has esperado ese momento, quizá hay muchas cosas que te quieren desesperar para tomar una decisión equivocada o quizá has esperando mucho tiempo tratando de hacer lo que Dios quiere, sin tomar decisiones que te lleven al fracaso y hasta ahora no has encontrado a ese ser tan preciado y soñado.
Pero en esta hora quiero confirmarte algo que se que muy en el fondo de tu corazón lo sabes y es que: DIOS NO SE OLVIDA NUNCA DE NADIE, El tiene a alguien para ti, estoy seguro que la voluntad de Dios no es que estemos solos y que nos sintamos tristes por eso, al contrario, El se alegra en ver matrimonios y familias felices que disponen sus vidas a su servicio, por tal razón El enviara a tu vida a esa persona que tanto has estado esperando.
Pero es momento de examinar tu corazón y tu vida y reconocer si has estado cayendo en algunos de los errores que acabo de mencionar hace un momento, puesto que si estas en alguno de ellos es hora renovar tu vida, de comenzar de cero, de quitar todo negativismo, de quitar toda dureza de corazón que te ha hecho cerrarlo por completo, de no ser tan exageradamente selectivo y no esperar a que una voz del cielo audible nos diga si es correcto o no. Si tú tratas de evitar esos cuatro consejos, entonces estoy seguro que el tiempo de tu tren esta cercano.
Siempre hay un vagón para cada uno de nosotros, algunos lo tomamos a temprana edad, otros a mediana edad y muchos otros a una edad mayor, pero lo lindo de todo esto es que SIEMPRE HABRÁ UN VAGÓN PARA CADA UNO y estoy seguro que tu tren no se ha ido, sino que aun viene en camino.
Jamás te sientas derrotado(a), jamás creas que no era la voluntad de Dios que encontraras a alguien, si es que tu deseo siempre lo fue, pues Dios jamás estará en contra de tu felicidad, nunca sientes que no eres lo suficientemente completo para alguien, jamás te creas feo o fea, ni mucho menos que estas viejo para el amor, porque ninguno de esos pensamientos serán de parte de Dios.
Tú naciste para ser feliz y si parte de tu felicidad es tener a alguien que te ame y te acepte como eres, entonces Dios lo tomara en cuenta para los planes que tiene para tu vida, nunca creas que Dios se ha olvidado de ti, porque El jamás se olvida de nadie y menos cuando es algo importante para ti.

Dios cumplirá, tú has tu parte preparando tu corazón para ese momento.

Tu tren ya está en marcha